Mantén el control: aprender a responder sin reaccionar

Un segundo puede cambiarlo todo.

Ese instante que existe entre lo que alguien hace y nuestra reacción puede ser suficiente para decidir si una situación termina en una discusión, en una herida más profunda o simplemente en una respuesta consciente.

El texto de Renny Yagosesky pone la atención justamente ahí: en ese espacio breve donde todavía podemos elegir.

Controlar las emociones no significa convertirnos en personas indiferentes. El enojo puede aparecer. La tristeza también. Una palabra injusta puede lastimar y una provocación puede despertar una reacción inmediata. Negarlo sería simplemente esconder lo que sentimos.

La verdadera dificultad está en no entregarles el volante.

Mantén el control

MANTÉN EL CONTROL
Conserva tus impulsos junto a la prudencia.
Nadie tiene el poder para ofenderte.
El problema no está en lo que te acontece.
Está en lo que piensas acerca de lo que te acontece.

MANTÉN EL CONTROL.
Un grito, un desplante o una ofensa,
surgen de la debilidad del agresor.
Mira su angustia, su soledad, su miedo, su vacío.
Mira su tristeza, su dolor, su frustración y su envidia.
Entonces podrás hacerte inmune a sus agravios.

NO REACCIONES. MANTÉN EL CONTROL.
Usa tu inteligencia y conviértete en la niebla.
La niebla no sufre, pues se deja atravesar y no responde.
Recuerda que cada quien es esclavo de su inconsciencia.
De sus niveles de ignorancia o de sabiduría.
Cada quien decide el tamaño de su cárcel.
Y el instrumento de medida está en su mente.

NO REACCIONES. MANTÉN EL CONTROL.
Quien parece presionarte y agredirte,
solo te toma como excusa para equilibrar su miedo.
El trueno estalla únicamente para expresarse.
Y aunque muchos se asustan, él no desea aterrorizarles.
Maneja tus emociones.
No las reprimas, aprende a dirigirlas.

NO REACCIONES. MANTÉN EL CONTROL.
No cedas fácilmente a las provocaciones.
Quien te presiona no desea dañarte sino sentirse mejor.
Aprende a comprender las motivaciones de las personas.
Aprende a dirigir tus emociones.

«EL MENSAJE DE LOS SABIOS»

Autor: Renny Yagosesky.

Comprender de dónde viene una emoción, reconocer qué está provocándola y decidir qué hacer con ella requiere bastante más fortaleza que responder impulsivamente. A veces la respuesta más poderosa no es una frase brillante ni una defensa perfecta, sino saber cuándo detenerse.

También podemos aprender algo al observar a quien agrede. Detrás de una conducta hostil puede existir miedo, frustración, inseguridad o dolor. Comprenderlo no significa justificar el daño ni aceptar el maltrato. Significa evitar que la conducta de otra persona termine dictando nuestro propio comportamiento.

No siempre podemos elegir lo que nos sucede.

Sí podemos trabajar sobre lo que hacemos con ello.


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