Las dificultades tienen una curiosa manera de ocuparlo todo. Cuando algo sale mal, el problema puede crecer en nuestra cabeza hasta parecer mucho más grande que cualquier otra cosa. El mundo entero parece ponerse en contra y resulta difícil recordar que todavía existen alternativas.
Este texto propone recuperar una mirada más serena frente a esas circunstancias. No niega los problemas ni promete soluciones mágicas; invita a observarlos con claridad, reconocer los recursos disponibles y actuar sobre aquello que sí podemos modificar.

Un Lema para Vivir
Cuando el mundo te deprima,
observa lo que te rodea con objetividad.
Avanza de manera positiva;
no te dejes caer en una visión negativa.
Mira las cosas tal como son.
No permitas que las trivialidades te distraigan.
Haz lo que puedas, como puedas,
con los recursos que tienes a tu disposición.
No menosprecies tus esfuerzos;
cuentas con la fortaleza interior para cambiar
lo que sea necesario.
Enfréntate a la situación con la intención de remediarla;
haz lo que necesites para resolverla y dejarla atrás.
Avanza en dirección a la felicidad;
encamínate hacia tus sueños y alcanza tu estrella.
Y recuerda, que eres tú quien lleva las riendas.
Autor: Collin McCarty
También hay una defensa importante de nuestros propios esfuerzos. No todo avance tiene que ser espectacular. A veces resolver algo pequeño, tomar una decisión pendiente o simplemente dar el siguiente paso representa una victoria que nadie más alcanza a ver.
La dirección importa más que la velocidad. Mientras sepamos hacia dónde queremos ir, cada movimiento puede acercarnos un poco más.
Y entre sueños, dificultades y decisiones aparece la idea que sostiene todo el poema: nuestra vida no está completamente definida por lo que ocurre alrededor. También cuenta lo que hacemos con aquello que nos toca vivir.
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