Ley de Tod

La frecuencia invisible que gobierna nuestro destino

Hay leyes que no están escritas en códigos legales, sino grabadas en la trastienda sutil del universo. La llamada Ley de Tod nos enfrenta a una verdad tan incómoda como transformadora: la realidad que experimentamos no es una casualidad caprichosa, sino el eco exacto de lo que emitimos desde nuestro propio interior.

Ley de tod

Ley de Tod

Según esta ley,
nosotros somos como emisoras de radio,
que emitimos y recibimos energía,
(vibramos), y sintonizamos con los otros,
con nosotros mismos, y con los acontecimientos vitales,
acordes con la frecuencia en la que fluimos.

Así ha de entenderse:
Lo que damos, vuelve a nosotros.

Efectivamente:
Si lanzamos al cosmos, desarmonía, o frustración,
recibiremos lo mismo,
situaciones disarmónicas o frustrantes,
que prorrogarán nuestro estado de sufrimiento,
y anclarán nuestra evolución.

El cosmos, es una caja de
resonancia de nuestro propio interior, y a la vez,
nuestro interior, es un reflejo de lo que viene de fuera.

Así que a entender, que:

Lo que damos, vuelve a nosotros.

Comprender esta perspectiva implica abandonar el cómodo papel de víctimas del destino para asumir la absoluta responsabilidad de nuestra vibración. Funcionar como una emisora de radio significa que no podemos sintonizar emisoras de paz si nuestro dial interno está sintonizado en la frecuencia del conflicto y el reproche. Cada pensamiento, cada emoción cotidiana y cada actitud ante el dolor construyen el campo magnético con el que luego interactuamos con el mundo.

Cuando el texto señala que el cosmos funciona como una caja de resonancia, nos está mostrando que el afuera y el adentro forman una misma unidad indivisible. Si nos detenemos a observar nuestras crisis cotidianas, descubriremos con cierta sorpresa que aquello que nos frustra suele ser el reflejo de nudos internos no resueltos. Romper ese ciclo de sufrimiento no requiere luchar contra el exterior, sino empezar a limpiar la estática de nuestro propio transmisor, eligiendo conscientemente qué tipo de energía decidimos poner a circular en nuestras vidas.

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