El arte de habitar la vida siendo refugio para los demás
Hay textos que funcionan como una brújula emocional, recordándonos que nuestro paso por el mundo adquiere sentido al trascender el egoísmo. El poema Qué debes ser es un llamado a convertirnos en agentes de alivio y guía para quienes transitan los caminos cansados de la existencia.

Qué debes ser
Sé Fuente…
Sé agua abundante,
pura y cristalina para quien tiene sed de amor,
de cariño, de fuerza y de apoyo.
Sé Puerto…
Puerto de llegada de almas cansadas,
abrazando y recibiendo con amor a aquellos que andan perdidos por el mundo,
y que necesitan de un lugar tranquilo para descansar el fardo que cargan.
Sé también puerto de salida,
para quien necesita partir, inspirándole a llevar una vida mejor,
con renovadas esperanzas.
Sé Puente…
Puente que conecta la vida terrenal a la eternidad del cielo.
Para ser puente, comprende,
perdona y deja que las personas pasen a través de ti hacia el amor infinito
Sé Camino…
Camino largo, exquisito de pasear.
Sé camino que guía, y orienta hacia la verdad a los peregrinos de la vida
y estos agradecidos plantarán flores a tus pies.
Sé Estrella…
Sé estrella que ilumine gratuitamente a los que se te acercan.
Sé estrella guía, estrella de los que navegan por la vida y están perdidos.
Sé estrella que desde lo alto muestre a los demás la ruta de la felicidad.
Sé Lluvia…
Lluvia que moja los corazones secos, vacíos de amor,
de esperanza, de paz.
La lluvia es siempre esperada,
porque de ella depende la continuidad de toda la humanidad.
Sé Árbol…
Árbol que da frutos para quienes tienen hambre,
que da sombra y refresca el arduo calor de los caminantes que siguen por la vida.
Porque ser árbol es tener raíces sólidas y profundas,
brazos que se alargan, que se extienden…
producir flores, adornar el alma de alguien, ser fuerte y enfrentar temporales.
A través de metáforas ligadas a la naturaleza, este texto propone asumir un rol activo en el bienestar ajeno. Ser puerto implica dar pausas seguras pero también libertad; ser puente significa soportar el tránsito ajeno con comprensión; y ser árbol enseña a desarrollar raíces firmes para brindar sombra y refugio.


