La Navidad no necesite ser explicada, sino sentida. Cada diciembre nos encuentra llevando a cuestas lo que fue, enfrentando lo que somos y tratando de imaginar aquello que todavía puede venir. En esa mirada que abarca pasado, presente y futuro, una fecha del calendario adquiere un significado mucho más profundo.
La ternura de los recuerdos puede acompañarnos sin encerrarnos en ellos. El presente nos reclama coraje para agradecer lo que permanece y afrontar aquello que todavía duele. Y el futuro, aun cuando no sepamos qué traerá, merece ser recibido con un poco de esperanza.
Agnes M. Pharo reúne esas tres dimensiones en unos pocos versos y convierte la Navidad en un deseo sencillo y enorme a la vez: que la vida nos encuentre con el corazón suficientemente abierto para recibir sus bendiciones y con los pies capaces de seguir buscando el camino hacia la paz.

¿Qué es la Navidad?
Es la ternura del pasado,
el valor del presente
y la esperanza del futuro.
Es el deseo más sincero
de que cada taza se rebose
con bendiciones ricas y eternas,
y de que cada camino
nos lleve a la paz.
Autor: Agnes M. Pharo
Celebrar la Navidad también es aprender a mirar de otra manera lo que tenemos delante. Guardar con cariño aquello que nos hizo quienes somos, reconocer el valor de este día y permitirnos creer que todavía existen caminos por recorrer.
Porque la esperanza no promete que todo será fácil ni que ninguna ausencia volverá a doler. Solamente nos recuerda que siempre podemos desear un mañana más amable.
Y cuando llegue ese momento en que volvamos a levantar nuestra taza para brindar, que no sea solamente por una noche feliz, sino por todo aquello que quisiéramos que rebosara en nuestra vida: amor, gratitud, fortaleza, encuentros sinceros y, sobre todo, esa paz que tanto necesitamos y que, a veces, comienza con un pequeño gesto del corazón.
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