En la colección de poesía que celebra el amor más puro de Elixires para el Alma, destacamos la emotiva obra «Las Manos de Mi Madre» del poeta salvadoreño Alfredo Espino. Este poema es un homenaje sensible y profundo a la figura materna, centrado en la cualidad más tierna de una madre: sus manos. Espino describe estas manos no solo como suaves y acariciadoras, sino como «santas» y «milagrosas», capaces de sacar las espinas de nuestros pesares para clavárselas ellas mismas.
El texto aborda la ternura incondicional y el sacrificio materno, presentando las manos de la madre como fuente de consuelo, frescura y paz en medio de las angustias y las tempestades del destino. Si buscás un poema para dedicar a una madre o necesitás palabras que encapsulen el amor más puro y la devoción que todo lo prodiga sin reclamar nada, la poesía de Alfredo Espino es un refugio para el alma.

Las manos de mi madre
Manos las de mi madre, tan acariciadoras,
tan de seda, tan de ella, blancas y bienhechoras.
¡Sólo ellas son las santas, sólo ellas son las que aman,
las que todo prodigan y nada me reclaman!
¡Las que por aliviarme de dudas y querellas me
sacan las espinas y se las clavan ellas.
Para el ardor ingrato de recónditas penas,
no hay como la frescura de esas dos azucenas.
¡Ellas cuando la vida deja mis flores mustias
son dos milagros blancos apaciguando angustias!
Cuando del destino me acosan las maldades,
son dos alas de paz sobre mis tempestades.
¡Ellas son las celeste; las milagrosas, ellas,
porque hacen que en mi sombra me florezcan estrellas!
Para el dolor, caricias: para el pesar, unción:
¡son las únicas manos que tienen corazón!
(Rosal de rosas blancas de tersuras eternas:
aprended de blancuras en las manos maternas).
Yo que llevo en el alma las dudas escondidas,
cuando tengo las alas de la ilusión caídas,
¡las manos maternales aquí en mi pecho son
como dos alas quietas sobre mi corazón!
¡Las manos de mi madre saben borrar tristezas!
¡Las manos de mi madre perfuman con ternezas!
Autor: Alfredo Espino
El poema «Las Manos de Mi Madre» es un eterno recordatorio de la devoción inigualable y la capacidad de las manos maternas para sanar. Te invitamos a compartir esta pieza y a explorar más sobre el amor incondicional y la poesía para el alma en nuestra sección Hogar. Seguí buscando consuelo y ternura en los versos que atesoramos en Elixires para el Alma.


