El amor es la fuerza: una reflexión sobre el poder del amor

Hay una manera de entender el amor que va más allá del vínculo entre dos personas. El amor es la fuerza, de Elideth Abreu, parte precisamente de esa mirada: lo presenta como una energía capaz de sostener la vida, orientar nuestros pasos y atravesar incluso los momentos más difíciles.

Las imágenes del poema hablan de luz, rumbo, creación y consuelo. El amor aparece como aquello que puede devolver sentido cuando nos sentimos perdidos y como una fuerza que no solamente recibimos, sino a la que también podemos entregarnos.

El amor es la fuerza

El amor es la fuerza que rige el universo,
Es la causa primera que todo lo sostiene,
Es el motor divino que mueve el curso adverso
De este mundo cambiante que al hombre entretiene.

El amor es la ley que gobierna la creación,
Es la brújula exacta que marca nuestro rumbo,
Es la luz que ilumina nuestra senda y razón,
Es el bálsamo que cura nuestro espíritu hundido.

¡Oh, amor, fuente de vida, de gozo y de ventura!
¡Cómo llenas de dicha el alma que te acoge,
Y la elevas por sendas de gloria y de hermosura!

Por eso a Ti me entrego, oh amor omnipotente,
Eres la razón de mi ser, la fuerza que me recoge,
Y me guía a la patria de la gloria permanente.

Autor: Elideth Abreu

Pensar el amor de esta manera cambia la pregunta. Ya no se trata solamente de preguntarnos cuánto amor recibimos, sino qué hacemos nosotros con el amor que tenemos para ofrecer.

Una palabra puede aliviar. Un gesto puede devolver esperanza. La compañía puede hacer más liviano un momento difícil. Incluso una pequeña muestra de afecto puede modificar el día de otra persona.

El amor no siempre se presenta de manera extraordinaria. Muchas veces trabaja en silencio, a través de acciones pequeñas que sostienen, reparan y acercan.

Y ahí reside una de sus mayores fuerzas: no necesita hacer ruido para transformar una vida.


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